Daniel Rodríguez Herrera informa, en su 1812, de la clausura de Idelco. Imposible acceder al sitio, al menos cuando escribo estas líneas, para tratar de ampliar la escueta explicación que Dani extracta en su blog y me deja petrificado. ¿Cómo es eso de que se han "cumplido en gran medida los objetivos que impulsaron su creación"?. Si Schwartz y otros (por cierto: un amigo me aseguró que Manuel Pimentel ha sido vicepresidente de Idelco hasta hace poco, pero no he podido verificarlo: ¿alguien sabe si es así?) fundaron Idelco para impulsar en España políticas de libertad de establecimiento y de horarios en el comercio minorista, es evidente que ese objetivo está más lejos que nunca.
El Partido Socialista anuncia que, desde el Gobierno, dará marcha atrás en el proceso de liberalización de horarios, reduciendo de 12 a 8 el número de festivos a disposición de las grandes superficies. Las Comunidades Autónomas, con honrosas excepciones como Madrid, intervienen más que nunca para impedir la libertad de establecimiento y demorarse en la adaptación a la libertad escalonada de horarios establecida por decreto nacional. En Cataluña, CiU planteó durante la anterior legislatura la famosa "tasa verde" a las grandes superficies. ¿Qué no se les ocurrirá ahora a los integrantes del tripartito de izquierda nacionalista, a fin de impedir la libre decisión de empresas y consumidores? Añádase la sombría perspectiva que, para la libertad comercial (y, sin adjetivos, para la libertad en general), tiene el nombramiento de José Montilla como ministro de Industria, Comercio y Turismo. En Canarias, el Gobierno nacionalista aprobó a finales de la pasada legislatura una Ley de Segunda Licencia que erige siete barreras distintas al establecimiento de nuevas grandes superficies. ¿Objetivos cumplidos, dicen? La verdad es que algunos lobbies del gran comercio se comportan, a menudo, como los primeros obstáculos a la libertad. No es raro ver a patronales del sector aplaudiendo regulaciones intervencionistas o, como mínimo, cruzándose de brazos ante el establecimiento de nuevas barreras y medidas proteccionistas. En cuanto a las organizaciones de consumidores, están tan desorientadas y su discurso es tan inconsecuente con los principios que dicen defender, que las hay que, como en el caso de Canarias, llegan a pedir la adopción de una fiscalidad ambientalista sólo para las grandes cadenas. Los gremios de pequeños comerciantes imponen su victimismo a partidos políticos de izquierda y nacionalistas, que lo transforman en una demagogia electoralmente rentable sobre la naturaleza depredadora del gran comercio y la necesidad de proteger los valores económicos, culturales y ecológicos del comercio tradicional. De los organismos consultivos, tipo Consejo Económico y Social, mejor no hablar: cada vez que informan sobre una Ley restristiva e intervencionista, es para criticarla por poco intervencionista y poco restrictiva. ¿Objetivos cumplidos? Hay tanto por hacer, que, o bien Idelco ha arrojado la toalla, o sus objetivos nada tenían que ver con la conquista de la libertad. Hacen falta dos o tres Idelcos más.
Escrito por Victor Gago en: Marzo 28, 2004 03:57 PMNi el Sr. Pimentel ni nadie fue presidente del IDELCO (nunca existió la fugra de Vicepresidente)
El IDELCO no lo fundó Pedro Schwartz, y de hecho no trabajaba en el IDELCO desde mayo del 2003.
Por último señalar que IDELCO no se fundó "para impulsar en España políticas de libertad de establecimiento y de horarios en el comercio minorista"; simplemente se fundó para analizar el comercio y de hecho su nombre actual era INSTITUTO DE ESTUDIOS DEL COMERCIO